segunda-feira, 19 de abril de 2010

Antonio Machado

Caminante no hay camino

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.

domingo, 11 de abril de 2010

Mágica

Eu nunca quis te largar. Seria tão clichê quanto dizer que até o meu relógio biológico parou por você.
Oh, tão mágico te ver através de tanta fumaça.
Tão mágico encontrar-te com princípios tão errados.

Se para te beijar essas forem as condições, quero ter câncer.

quinta-feira, 8 de abril de 2010

Contradição

E se eu disser "Não me importa mais.", sei que me contradigo.

Como eu deveria ser, não vou nem tentar. O que eu deveria falar, vou me calar.

Mas se por acaso eu ficar sem ar, me virar, tornar a esquecer os motivos para crer em perder a vez da vez, e o que ele fez, o saber entender, para finalmente enxergar, palpitar, gritar...!

Ah, sem pressa... Sussurre seus segredos, promessas e juras, e juras e sonhos. São como sinos, que ecoam no salto mais alto do silêncio.
Saiba sair das silhuetas dos sãos.

Diga adeus, e não se contradiga mais.